Nuestro compromiso de mantener su seguridad

Nunca hemos dado por sentada la sagrada confianza que deposita en nosotros para brindarle atención a su hijo, y hoy estamos más agradecidos que nunca por ese privilegio. Para obtener más información todas las formas en las que estamos trabajando para mantener su seguridad, la de su familia y la de los miembros de nuestro equipo, visite nuestra página Actualizaciones sobre la COVID-19.

Problemas de coagulación y trombosis

Si su hijo sufre un trastorno de la coagulación o trombosis, Children’s Health se encuentra entre una pequeña cantidad de centros de trombosis y hemostasia en el país. Esta designación es importante porque significa que contamos con un amplio equipo de médicos, enfermero(a)s, trabajadores sociales, fisioterapeutas y profesionales de la investigación que pueden ayudar a su hijo.

¿Qué son los trastornos de la coagulación y la trombosis?

Los trastornos de la coagulación son un grupo de afecciones en las que el proceso de coagulación de la sangre no funciona correctamente. Durante el proceso de coagulación, la sangre cambia de líquido a gel, lo que evita que el cuerpo sangre después de un corte o una lesión. Cuando el cuerpo no puede hacer que la sangre coagule correctamente, esto puede provocar sangrado abundante.

Cuando la sangre coagula demasiado, puede dañar el flujo sanguíneo. La trombosis es una afección en la que se forma un coágulo donde no debería formarse, en áreas como las venas o las arterias. Si no se trata, puede obstruir el flujo de sangre al corazón, al cerebro o a los pulmones, lo que puede causar problemas de salud graves como un accidente cerebrovascular.

¿Cuáles son los diferentes tipos de trastornos de la coagulación y trombosis?

Trastornos de la coagulación

Nos especializamos en el tratamiento de diversos tipos de trastornos de la coagulación en niños y adolescentes, incluidos los siguientes:

Hemofilia

La hemofilia es un trastorno de la coagulación que generalmente es genético. Los niños con hemofilia tienen poco factor VIII de coagulación (hemofilia A) o factor IX de coagulación (hemofilia B) o bien, carecen de ellos. Los niños con hemofilia pueden sufrir sangrado espontáneo o sangrado por traumatismo en las articulaciones. El sangrado también puede ocurrir en los músculos, la boca y la nariz, los órganos internos o el cerebro. Sin los factores de coagulación adecuados, esto puede provocar complicaciones como daño articular o incluso ser potencialmente mortal.

Enfermedad de Von Willebrand

La enfermedad de von Willebrand es un trastorno de la coagulación que casi siempre se hereda. Los niños con enfermedad de von Willebrand tienen niveles bajos del factor de coagulación de von Willebrand o el factor de coagulación no funciona como debería. Los niños con enfermedad de von Willebrand pueden presentar sangrado nasal, sangrado bucal, sangre en las heces o la orina, moretones excesivos, sangrado menstrual abundante, aumento del sangrado después de procedimientos médicos e incluso sangrado de las articulaciones, según la gravedad de la enfermedad de von Willebrand.

Trastornos de la coagulación poco frecuentes

Los niños también pueden tener otros trastornos de la coagulación poco frecuentes en los que les faltan diferentes factores de coagulación.

Trastorno plaquetario

Esto ocurre cuando la cantidad de plaquetas (células sanguíneas) se reduce, se deteriora o ambas. Según la gravedad, los niños pueden presentar mayor cantidad de moretones, sangrado nasal, sangrado bucal, aumento del sangrado con procedimientos médicos e incluso sangrado grave potencialmente mortal.

Trombosis

Los tres tipos más comunes de trombosis en niños son:

Trombofilia

Este es un trastorno de la coagulación hereditario. Los niños con trombofilia tienen un mayor riesgo de desarrollar coágulos de sangre que se forman espontáneamente en los vasos sanguíneos.

Trombosis venosa profunda (TVP)

Esta es una afección en la que el flujo sanguíneo deficiente hace que se forme un coágulo en un vaso sanguíneo, más comúnmente en las piernas, pero también en los brazos. Los niños que tienen actividad o movimiento limitados (a menudo debido a enfermedades como cáncer, enfermedad cardíaca o enfermedad pulmonar) presentan riesgo de sufrir TVP. Requieren tratamiento inmediato para evitar que los coágulos de sangre se desplacen a los pulmones.

Embolia pulmonar

Si una de las arterias o ramas pulmonares está obstruida, esto se denomina embolia pulmonar. Es causada por un coágulo que se desplaza desde una parte inferior del cuerpo, como una extremidad (brazo o pierna) hacia los pulmones. Si el coágulo obstruye el flujo sanguíneo a los pulmones de su hijo, esto podría ser grave.

¿Cuáles son síntomas de los trastornos de la coagulación y la trombosis?

Síntomas de trastornos de la coagulación

Los síntomas de los trastornos de la coagulación incluyen:

  • Sangrado excesivo o duradero con heridas menores o traumatismos
  • Varios hematomas o hematomas de gran tamaño
  • Menstruaciones abundantes en las niñas
  • Sangrados nasales frecuentes o duraderos
  • Sangre en las heces o la orina
  • Sangrado de la boca o las encías o sangrado duradero al caerse un diente
  • Calor, hinchazón, dolor o disminución del espectro de movimiento de los codos, las rodillas y los tobillos
  • Calor, hinchazón, dolor en los brazos y las piernas
  • Sangrado excesivo o prolongado después de cirugías
  • Dolores de cabeza, vómitos, debilidad o cambios en el estado de alerta

Es especialmente importante estar atento a estos síntomas en su hijo si su familia tiene antecedentes de trastornos de la coagulación.

Síntomas de la trombosis

Muchos niños con trombosis no tienen síntomas, pero si un niño presenta riesgo debido a antecedentes familiares o una enfermedad crónica, los padres deben estar atentos a:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Sensibilidad
  • Enrojecimiento y calor en la piel
  • Dolor en el pecho o falta de aire
  • Dolores de cabeza, cambios en la visión, vómitos o cambios en el estado de alerta

¿Cómo se diagnostican los trastornos de la coagulación y la trombosis?

Si su hijo tiene un trastorno de la coagulación o trombosis, es importante diagnosticar el trastorno de manera rápida y precisa.

Diagnóstico de trastornos de la coagulación

Si su hijo tiene síntomas de un trastorno de la coagulación, es probable que su médico realice un examen físico exhaustivo y le pregunte su historia clínica y los antecedentes familiares de trastornos similares. También puede solicitar pruebas de sangre, que pueden determinar lo siguiente:

  • Cuánto tiempo tarda la sangre de su hijo en coagular
  • Si la sangre tiene factores de coagulación reducidos o carece de ellos
  • Si tiene factores de coagulación disfuncionales

Diagnóstico de trombosis

Si no se trata, la trombosis puede provocar complicaciones graves y potencialmente mortales. El médico de su hijo le realizará un examen físico exhaustivo y le preguntará sobre su historia clínica y sus antecedentes familiares de trastornos similares y además, le pedirá lo siguiente:

  • Pruebas de sangre: Para analizar la sangre de su hijo para verificar si le faltan factores de coagulación o si tiene otras sustancias en la sangre que indican un trastorno sanguíneo
  • Imágenes ecográficas: Una prueba que utiliza ondas sonoras para tomar imágenes de la sangre que fluye a través de las arterias y las venas
  • Tomografía computada: Una prueba que usa rayos X para tomar imágenes de los órganos y tejidos de su hijo
  • IRM: Una prueba que utiliza campos magnéticos para producir imágenes de los órganos y tejidos de su hijo
  • Venografía: Una prueba que inyecta un tinte en una vena para que sea visible en una radiografía

¿Cuáles son las causas de los trastornos de la coagulación y la trombosis?

Los trastornos de la coagulación y la trombosis suelen ser afecciones genéticas. Esto significa que es más probable que los niños tengan estas afecciones si sus padres las tienen. Los científicos aún están aprendiendo sobre las causas de los problemas genéticos que hacen que los niños nazcan con estas afecciones.

¿Cómo se tratan los trastornos de la coagulación y la trombosis?

Tratamiento de los trastornos de la coagulación

Los medicamentos pueden ayudar a los niños con afecciones como hemofilia o enfermedad de von Willebrand a controlar su trastorno hemorrágico. Estas terapias están diseñadas para controlar o prevenir el sangrado reemplazando los factores de coagulación faltantes o disfuncionales y estimulando la liberación de más factores de coagulación.

Tratamiento de la trombosis

El médico de su hijo le recomendará un tratamiento para la trombosis en función del riesgo de complicaciones. Eso incluye:

  • Anticoagulantes: Medicamentos que diluyen la sangre, ayudando a que la sangre fluya con más facilidad
  • Trombolíticos: Medicamentos que disuelven los coágulos de sangre
  • Medias de compresión: Medias ajustadas que evitan que la sangre se acumule y se coagule, y reducen la hinchazón que producen los coágulos
  • Trombectomía: Procedimiento quirúrgico que implica la extracción de coágulos de sangre de arterias o venas

Médicos y proveedores para trastornos de la coagulación y trombosis

Contamos con un equipo de hematólogos, especialistas en radiación, trabajadores sociales, fisioterapeutas y profesionales de investigación que trabajan en conjunto para ofrecer los mejores tratamientos disponibles. Los médicos de Children's Health también forman parte del cuerpo docente del Centro médico de la Universidad Southwestern de Texas. Esto significa que tienen capacitación especializada y muchos años de experiencia en ayudar a niños como el suyo a superar el cáncer.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuáles son los síntomas de un trastorno de la coagulación de la sangre?

    Los síntomas pueden incluir:

    • Sangrado excesivo o duradero con heridas menores o traumatismos
    • Varios hematomas o hematomas de gran tamaño
    • Menstruaciones abundantes en las niñas
    • Sangrados nasales frecuentes o duraderos
    • Sangre en las heces o la orina
    • Sangrado de la boca o las encías o sangrado duradero al caerse un diente
    • Mayor sensación de calor, hinchazón, dolor o disminución del espectro de movimiento de las articulaciones
    • Mayor sensación de calor, hinchazón o dolor en las piernas o los brazos
    • Sangrado excesivo o prolongado después de procedimientos o cirugías
    • Dolores de cabeza, vómitos, debilidad o cambios en el estado de alerta

     

  • ¿A qué edad aparece la hemofilia?

    La hemofilia leve puede no volverse evidente hasta que un niño sufre una lesión grave o una cirugía. La hemofilia moderada a grave puede causar sangrado espontáneo de las articulaciones, los músculos, los tejidos blandos o el cerebro antes de los 2 años, o con procedimientos o cirugías.

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