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Descripción
Los nódulos tiroideos son neoplasias o bultos en la glándula tiroidea. La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos; sin embargo, en algunos niños, son una indicación de cáncer tiroideo. Por lo general, estos bultos benignos son blandos y depresibles y se detectan durante un examen de rutina.
Signos y síntomas
Muchos niños con nódulos tiroideos no tienen ningún síntoma, por lo que los nódulos se descubren inicialmente durante un examen físico de rutina.
Si los síntomas se manifiestan, pueden ser los siguientes:
Bulto/hinchazón en el cuello
Dificultad para respirar
Dolor de cuello o garganta
Ronquera
Diagnóstico
Existen varios métodos que se usan para diagnosticar los nódulos tiroideos. El pediatra puede usar una combinación de estos métodos:
Antecedentes y examen físico
Prueba de orina
Pruebas de sangre para controlar los niveles de las hormonas tiroideas
Ecografía (una prueba no invasiva en la que se usan ondas sonoras para tomar imágenes de la glándula tiroidea)
Biopsia con aguja fina (extracción de una pequeña cantidad de tejido tiroideo con una aguja delgada; posteriormente, el tejido se examina al microscopio. Es probable que se deban repetir las biopsias).
Causas
Entre los posibles factores que influyen en la afección, se incluyen los siguientes:
Se desconoce la causa exacta de los nódulos tiroideos.
Tratamiento
El tratamiento de los nódulos tiroideos depende del crecimiento y el desarrollo del bulto, los hallazgos radiológicos y los resultados de la biopsia.
Observación: algunos nódulos con patología benigna pueden observarse y seguirse en el transcurso del tiempo.
Cirugía: quizás sea necesario extirpar quirúrgicamente otros nódulos. La cirugía incluye la extirpación total o parcial de la glándula tiroidea. La intervención se recomienda en los siguientes casos: el niño es < (menor de) 13 años de edad; los nódulos crecen en el transcurso del tiempo; los nódulos causan dificultad para respirar o deglutir; la patología es preocupante.
Medicamento. En el caso de los pacientes a los que se les ha extirpado la glándula tiroidea, es posible que deban tomar un medicamento de reemplazo tiroideo. Se trata de un medicamento oral que se toma después de la cirugía para reemplazar las hormonas que el cuerpo de su hijo/a ya no podrá producir.
Terapia con yodo radiactivo: si el bulto es cáncer, es posible que los pacientes necesiten terapia con yodo radiactivo. La terapia con yodo radiactivo implica tomar una píldora que se dirige al tejido tiroideo restante y lo elimina después de la cirugía.
Radioterapia externa o quimioterapia: en casos muy poco frecuentes, quizás sea necesaria la radioterapia externa o la quimioterapia para tratar una enfermedad extendida o residual.