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La hemartrosis pediátrica se produce cuando las articulaciones de un niño comienzan a sangrar. En Children's Health℠, contamos con un equipo de médicos, enfermeros, trabajadores sociales, fisioterapeutas e investigadores que ayudan a su hijo a recibir el tratamiento que él necesita para tener una vida saludable y activa.
Descripción
La hemartrosis es una afección en la que las articulaciones del niño comienzan a sangrar. Esto puede suceder debido a una lesión traumática. También es común en niños con hemofilia, una afección en la que la sangre no coagula correctamente.
Si la hemartrosis no se trata, puede provocar complicaciones graves, incluido el daño permanente en la articulación de su hijo. Esto puede restringir el movimiento y, a veces, puede causar discapacidad. La hemartrosis se produce principalmente en las rodillas, los tobillos y los codos. También aparece en las articulaciones del hombro, la muñeca y la cadera.
Signos y síntomas
Los síntomas de hemartrosis incluyen una combinación de cualquiera de los siguientes:
Sensación de calor en las articulaciones, sensación de hormigueo o hinchazón
Aumento del dolor
Que el niño no quiera mover el brazo o la pierna debido al dolor articular
Diagnóstico
Nuestros médicos diagnostican esta afección mediante la evaluación de los síntomas de su hijo y la revisión de sus antecedentes médicos.
Causas
Según la gravedad de la hemofilia de su hijo, la hemartrosis puede aparecer por sí sola o puede ser el resultado de una lesión grave. La hemartrosis también puede ocurrir si el niño tiene alguna afección que repercute en la coagulación de la sangre y hace que sangre con más facilidad.
Por ejemplo, una lesión menor, como caerse o golpearse con un objeto, puede causarla. Los niños que no tienen hemofilia pueden tener hemartrosis después de una lesión traumática.
Tratamiento
Usamos una serie de tratamientos diferentes para la hemartrosis, según los síntomas de su hijo y si tiene una enfermedad crónica, como la hemofilia.
Hemofilia leve: la hemartrosis puede ocurrir en niños con hemofilia leve que tienen una lesión grave. Después de una terapia inmediata de reemplazo del factor de coagulación, estos niños pueden mejorar rápidamente, pero también pueden necesitar más dosis. Este tratamiento reduce la hinchazón y el dolor en la articulación, lo que facilita el movimiento.
Hemofilia media a grave: los niños con hemofilia media a grave pueden sufrir hemartrosis después de una lesión. También pueden tener sangrado espontáneo en las articulaciones. El tratamiento incluye terapia inmediata de reemplazo del factor de coagulación y rehabilitación. Puede ser necesaria una terapia adicional de reemplazo del factor de coagulación para prevenir la hemartrosis espontánea.
La hemartrosis repetitiva ocurre cuando los niños tienen un sangrado en la misma articulación al menos tres veces en un período de seis meses. Estos niños pueden desarrollar “articulación blanco”. Esto significa que hay inflamación que causa daño y sangrado continuo. Podemos derivarlo a un cirujano ortopédico que puede extirpar el revestimiento de la articulación, lo que puede ayudar a detener el sangrado.