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¿Los videojuegos causan un comportamiento agresivo?
No es una sorpresa para la mayoría de los padres que los videojuegos pueden afectar el comportamiento y las emociones de sus hijos. Sin embargo, es posible que los padres se sorprendan al saber que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ahora clasifica la “adicción a los videojuegos” como una afección de salud mental.
La adicción a los videojuegos se define por la falta de control sobre los videojuegos, indicada por dar una prioridad cada vez mayor a jugar por sobre otros intereses y actividades, a pesar de las consecuencias negativas. De acuerdo con la descripción inicial del trastorno, el uso problemático de los videojuegos debe ser “evidente durante un periodo de al menos 12 meses” para que se realice este diagnóstico.
Es importante tener en cuenta que la adicción a sustancias y a los videojuegos son problemas muy diferentes.
Pero, con este anuncio, la OMS reconoce que el uso de videojuegos sin control tiene síntomas que tienen mucho en común con otros trastornos compulsivos y adictivos.
“Una parte del uso problemático de los videojuegos que a menudo se pasa por alto es que los padres rara vez reconocen que los videojuegos o los dispositivos portátiles y computadoras pueden conducir a un comportamiento gravemente problemático”, dice el Dr. David Atkinson, director médico del programa de recuperación para adolescentes de Children's Health y profesor adjunto de UT Southwestern. “Los padres ven estos elementos como algo con lo que deben establecer límites, pero casi nunca como algo que puede estar fuera de su control y del de su hijo”.
Es posible que algunos padres no estén seguros de si a su hijo le apasionan los videojuegos o si tiene un problema más profundo que merece más atención. Estos son algunos signos de que el uso de videojuegos por parte de su hijo puede requerir la ayuda de un psicólogo o profesional de salud conductual:
Incapacidad para reducir el uso de los videojuegos a pesar del esfuerzo
Pérdida de interés en otras actividades y pasatiempos
Mentir sobre el uso de videojuegos
Aumento de peso
Higiene personal deficiente
Control de impulsos deficiente
Empeoramiento o aparición de nuevos síntomas similares al TDAH
Interacción social limitada
No dormir para jugar videojuegos
No todos los jugadores mostrarán estos comportamientos. A menudo, los niños pueden hacer un uso excesivo de los videojuegos para escapar de sentimientos negativos, como ansiedad o soledad, sin darse cuenta de que es un problema. Pero, al hacerlo, pueden estar renunciando a la oportunidad de desarrollar habilidades de afrontamiento más sostenibles.
Si está preocupado por su hijo, el Dr. Atkinson sugiere supervisar cuánto juega. La orientación de los padres puede tener mucho éxito a la hora de limitar el juego, y puede ser más fácil empezar con los niños menores de 12 años. Si bien la Organización Mundial de la Salud requiere 12 meses de problemas para calificar para el diagnóstico, es importante no retrasar la intervención si los padres creen que hay un problema más grave antes de ese período.
Cuando los padres comienzan a notar problemas con los videojuegos en su hijo, a menudo puede ser difícil controlar esos problemas. Los niños pueden responder con enojo extremo al adaptarse a la nueva realidad. Si los comportamientos problemáticos se vuelven persistentes, busque la ayuda de un psicólogo profesional o de un profesional de salud conductual.
Si cree que la tecnología está afectando la salud mental de su hijo, vea consejos para establecer límites que fomenten la salud digital. Los psicólogos y psiquiatras de Children's Health pueden ayudar a los niños y adolescentes a controlar la ansiedad, la depresión y los trastornos de salud mental. Obtenga más información sobre nuestros programas y servicios.
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