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Hepatitis B pediátrica

La hepatitis B pediátrica es la forma más grave de hepatitis pediátrica. Se puede transmitir a través de sangre o líquidos corporales, como saliva, sudor o semen. La hepatitis B puede causar daños hepáticos avanzados durante toda la vida del niño.

Descripción

¿Qué es la hepatitis B pediátrica?

La hepatitis B pediátrica es un virus debido al cual el tejido hepático de un niño se inflama. Se puede transmitir a través del contacto con la sangre o los líquidos corporales de una persona infectada.

Tipos

¿Cuáles son los diferentes tipos de hepatitis B pediátrica?

  • Aguda (infección reciente). Los niños con hepatitis B aguda pueden combatir el virus sin problemas de salud duraderos; sin embargo, si el niño no elimina el virus después de seis meses, se vuelve crónico.

  • Crónica (la infección dura más de seis meses). Los niños con hepatitis B crónica pueden ser portadores del virus de por vida o seguir viviendo con su infección activa.

Signos y síntomas

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B pediátrica?

Los niños con hepatitis B pueden manifestar síntomas hasta cuatro meses después de ser infectados por el virus. Cuando el virus está presente, el niño contagia.

Rara vez aparecen síntomas en niños menores de 5 años de edad. Los niños mayores de 5 años de edad que tienen hepatitis B suelen presentar muy pocos síntomas.

Entre los síntomas principales que se observan con la hepatitis B aguda, se incluyen los siguientes:

Los niños con hepatitis B crónica, ya sea como portadores o como infección activa, rara vez tienen síntomas.

Causas

¿Cuáles son las causas de la hepatitis B pediátrica?

Los niños con hepatitis B suelen contraer el virus a través de los siguientes medios:

  • Mamá. Si la madre del niño tiene hepatitis B, puede transmitirle la infección al bebé durante el parto.

  • Sangre, saliva o lágrimas. Se introduce en el cuerpo del niño a través de los ojos, la boca o la piel lesionada después de entrar en contacto con líquidos corporales.

  • Punción con aguja. Si un niño se pincha con una aguja usada por una persona infectada, puede infectarse.

  • Artículos personales. El uso del cepillo de dientes o el alicate de una persona infectada puede propagar el virus.

  • Sexo sin protección. Las personas que no recibieron la vacuna contra la hepatitis B pueden contraer el virus por el sexo sin protección.

Tratamiento

¿Cómo se trata la hepatitis B pediátrica?

La hepatitis B se puede prevenir con una vacuna en tres partes que normalmente se administra en el hospital después del nacimiento del niño, así como durante las revisiones de las visitas de control del mes y de los seis meses.

A los recién nacidos con madres infectadas se les administrará la vacuna contra la hepatitis B y una dosis de inmunoglobulinas (anticuerpos) en las 12 horas siguientes al nacimiento.